Inés de Pedro recoge su premio

Ayer, 9 de Mayo, Inés de Pedro, alumna de 5º de Primaria recogia el tercer premio conseguido en el Certamen de Cuentos "Las Candelas". Un aplauso por su esfuerzo y creatividad. ¡Enhorabuena Inés!

Este es el cuento presentado:

"CARLOTA Y SUS DIBUJOS"

Érase una vez una niña llamada Carlota. Era un poco especial y creativa. Para ir del colegio a su casa tenía que atravesar un bosque. Un día se perdió. Encontró una casita en un roble. Dentro, había una hechicera y, ¡cómo no!: la hechizó.

Al día siguiente Carlota dibujó un cerdito y, de repente, salió del papel. Todo lo que dibujaba se hacía real. ¿Para qué lo iba a utilizar?

Pensó en sus vecinos. Solo les llegaba para dos comidas al día. Pensó en su compañero Pablo, que tenía que andar en silla de ruedas, y pensó en su padre, que no tenía trabajo.

Decidió empezar dibujando cestas llenas de comida en la puerta de sus vecinos, y luego a su compañero Pablo jugando al fútbol. Por último, dibujó a su padre encontrando trabajo en un restaurante.

Cuando terminó, pensó que había más gente en el mundo que necesitaba comida, ropa, trabajo, un hogar... Y entonces hizo dos dibujos más.

Cuando en el colegio su mejor amiga, Jimena, le tocaba las pinturas a Carlota, ella le decí que no le tocara sus pinturas. Carlota se iba a casa pensando qué podía dibujar cada día. Los días seguían pasando y Carlota hacía más dibujos, y Jimena cada vez sospechaba más.

Un día vino un niño nuevo al cole. Se llamaba Hank y era africano. Por las tardes los niños más mayores se metían con él por ser de color. A Carlota eso no le entraba en la cabeza. Cabreada, fue a casa. Allí dibujó a los niños mayores castigados por la profesora. A Jimena le faltaba una gotita para saber que todo esto tenía algo que ver con Carlota.

Carlota sabía que al final se lo iba a tener que decir, pero ella dibujaba cada día más cestas de comida en casa de sus vecinos. El padre de Carlota ya podía llevar dinero extra a casa.

Al día siguiente Jimena no podía más y le preguntó si ella tenía algo que ver con todo lo que estaba pasando. Carlota no sabía qué decir y decía que no, que ella no tenía nada que ver. Pero por dentro no podía dejar de pensar que estaba mintiendo a su mejor amiga.

Ese mismo fin de semana le preguntó a Jimena que si quería ir a su casa por la tarde. Ella le dijo que sí, pero que le tenía que contar si sabía algo sobre lo que ella le dijo. Entonces fue a su casa y Carlota le contó que ella podía hacer algo que nadie podía .

-¿El qué?, preguntó Jimena.

-Puedo dibujar...y cuando lo hago, aparece de verdad.

-¡No me lo creo!, fue la primera reacción de Jimena.

-Pues te lo demuestro, dijo Carlota.

Dibujó una mariposa y apareció de verdad.

-¡Guau!, dijo Jimena. Entonces, tú hiciste que Pablo pudiese jugar al fútbol y quea Hank le dejaran de molestar.

-Sí, respondió Carlota. Pero no se lo digas a nadie.

Esa misma noche le dio a Carlota por dibujar animales, pero su sorpresa fue que no se hacían reales.

-¡Qué raro!, dijo Carlota. Voy a dibujar otra cosa.

Pero pasaba lo mismo: no aparecían de verdad.

Le dijo a Jimena que creía que por contárselo ya no aparecían las cosas que dibujaba, no pasaba nada.

Pasaron los años y Carlota siempre recordaba el año en el que la hechizaron.

A todos nos gustaría ser alguna vez como Carlota, para ayudar a todos los que lo necesitan.

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